Miedo al miedo

El ataque de pánico no aparece “de la nada”. Suele estar ligado a tensiones internas y vínculos que generan un nivel de ansiedad que el cuerpo termina expresando de forma intensa.

Este espacio es para identificar los conflictos personales, situaciones traumáticas, sentimientos de culpa, miedo a la pérdida, dificultades en los vínculos o una sensación de no tener control sobre la propia vida.

La crisis de pánico se vive como una ruptura de la confianza en uno mismo: en el propio cuerpo y en la capacidad de regular lo que pasa. No es solo lo que ocurre, sino cómo se interpreta internamente lo que potencia la angustia.

La propuesta terapéutica es busca reducir las fuentes de ansiedad y, al mismo tiempo, ayudar a la persona a recuperar el control. Esto se hace de manera gradual, entendiendo lo que le sucede y dándole herramientas para atravesarlo activamente.

Nicolas Wright