¿Cuál es tu propia parte en el desorden del que te quejas?

Muchas veces, el poder tener una excusa para culpar a los demás puede servir como mecanismo de defensa ante la angustia que podría causarle a las personas el sostener el deseo que lo habita, o también, para no responsabilizarse de una situación de que la que se goza y que genera cierto placer.

Hacer un análisis es en primera instancia un conocimiento sobre sí mismo, lo que implica reconocerse en eso que nos sujeta. Es aceptar que tenemos responsabilidad propia en las elecciones que tomamos, y que por lo tanto, no elegir, no hacer nada cuando es posible hacerlo, es también elegir.

Angustia. Miedo. Terror

La angustia es un estado que prescinde del objeto, se trata justamente de un peligro al que no se le puede dar un nombre. El miedo dirige la atención hacia el objeto y el terror es un efecto del peligro para el que no hay preparación. La angustia se refiere a al percepción de un peligro con “apronte angustiado”, el terror pone de resalto el efecto de un peligro percibido “sin apronte angustiado”. Tematiza variedades subjetivas según se haga presente “la preparación o no preparación” frente al peligro. Freud afirma que la angustia protege del terror.

El nódulo en derredor del cual se ha cristalizado lo remite a una impresión pretérita perteneciente a la prehistoria de la especie y no del individuo: el acto de nacer.

La angustia es la reproducción, entonces, de un antiguo suceso peligroso: está al servicio de la autoconservación y nace de magnitudes de excitación que se han hecho inutilizables.

La palabra angustia, del latín angustiae=estrechez, hace resaltar la dificultad para respirar, y corresponde al momento en que el nuevo ser se ha separado del cuerpo de su madre, prototipo de una vivencia de peligro que carece aún de contenido psíquico. Cuando se construye el “objeto madre”, la pérdida de la percepción del objeto se equipara a dicho peligro: peligro a la pérdida del objeto (de amor).

Sobre la pasión

El significado de la palabra “pasión” tiene que ver con su cualidad vivencial excepcional. La palabra se origina en el verbo latino patior (pati, passus), y su principal acepción es “sufrir”: sufrimiento , tolerancia. Implica una tendencia hacia la tolerancia.

La palabra implica relación con el objeto y , además, la vivencia tanto de lo extraordinario del amor que se sublima como de las claras pero elusivas variaciones en el espectro del sufrimiento.

Para alcanzar la pasión, el individuo debe ser capaz de soportar la evolución de sentimientos potencialmente dolorosos, “sentimientos premonitorios¨ en términos bionianos. Este proceso incluye, necesariamente, vivencias de catástrofes, porque los viejos significados deben desmoronarse para que puedan construirse otros.

Puesto que la pasión emerge en un contexto de ausencia e incertidumbre , implica tolerar la fractura de sentido. Este, a su vez, requiere “pasión” para ser integrado al proceso de pensamiento necesario para la tarea psicoanalítica (y para toda actividad creativa).

La pasión exige tolerar el sufrimiento y las sensaciones desorganizadoras -e, incluso, aterradoras- que acompañan a los fenómenos esquizoparanoides y depresivos, y tolerar el proceso de duelo.

Para Bion la fe, entonces, deviene la cualidad esencial de la actitud psicoanalítica, a la vez método y momento salvador. Bion considera que “un desarrollo mental sano depende de la verdad, del mismo modo que un organismo vivo depende del alimento.

Nicolas Wright

Porqué nos aterran nuestros sueños?

Nuestros sueños y fantasías pueden ser tan extraños y contrarios a nosotros que pueden resultar aterradores. No es algo que estemos dispuestos a admitir fácilmente ante los demás y en muchas ocasiones, ni siquiera los aceptamos ante nosotros mismos.

Pero negarlos es perder una oportunidad de saber un poco más de nosotros.

La adicción al trabajo

Cuando las personas dejan de lado sus necesidades de tiempo libre, intimidad y familia y se convierten en una especie de máquina podemos decir que hay una cuestión un poco patológica en el mundo laboral.

Son hogares donde sólo se valoran los resultados y el único criterio para la autoestima es el éxito, hogares donde los niños heredan éste modus operandi como si fuera el color del pelo.

El problema es cuando comienza a fallar y se produce lo que hoy llamamos el “burnout”.

CURAR LO OSCURO

AMARSE A UNO MISMO NO ES UNA TAREA SENCILLA PORQUE ESO SIGNIFICA AMAR TODO LO QUE HAY EN NOSOTROS, HASTA LO MAS OSCURO, AQUELLO QUE NOS HACE SENTIR INFERIORES, O INACEPTABLES. EL PRIMER PROCESO IMPORTANTE PARA LA CURACIÓN CONSISTE EN TOMAR CONCIENCIA DE ÉSTO QUE AL PRINCIPIO PARECE AJENO.